Kia le rindió homenaje a Rafael Nadal con una pieza única: una escultura a escala real de su futuro sedán eléctrico EV4 GT, hecha con arcilla y polvo de ladrillo de las canchas donde el español construyó su carrera.

La obra se presentó en la Rafa Nadal Academy, en Manacor, Mallorca. No es un auto que pueda circular, sino una réplica 1:1 que combina la arcilla sintética que se usa para modelar prototipos con tierra batida recolectada de canchas como la central de Roland Garros, Montecarlo y Roma.
La escultura reproduce los paneles, las ópticas y las líneas del diseño original, y suma guiños al tenis: cintas blancas que imitan las líneas de una cancha y referencias a hitos de su carrera, como los 63 títulos sobre polvo de ladrillo, los 50 sets consecutivos ganados en esa superficie y las cinco temporadas en las que terminó como número uno del mundo.
El homenaje celebra un vínculo que ya supera los 20 años. La relación comenzó en 2004 a través de la filial española de la marca, cuando Nadal tenía 17 años y todavía no había ganado su primer Grand Slam. En 2006 se convirtió en embajador global de Kia, un rol que mantiene tras su retiro.
